¡Larga vida al RPG!

Desde siempre mi género de videojuegos favoritos han sido los RPG porque para mí era como coger un buen libro de aventuras, ser el protagonista de la historia y jugarlo. Sumergirte en una buena historia de uno o varios personajes con sus personalidades y luchas internas, disfrutar del desarrollo de los mismos, conseguir nuevos tesoros, enfrentar nuevos retos o enemigos poderosos y explorar el vasto mundo que nos ofrece son solo parte de lo que nos ofrece este tipo de juegos, siempre acompañado con una gran banda sonora y que cada vez que escuchemos una pista, inmediatamente nos transportaremos a ese escenario mítico donde teníamos que conseguir tal objeto o donde teníamos que enfrentar a ese boss tan difícil que nos sacaba de quicio.

Inspirados principalmente en juegos de mesas como Dungeons  & Dragons en mundos de fantasías como los creados por J. R. R. Tolkien entre otros, forman parte de la cultura popular. Con la creación de este tipo de juegos se desarrollaron dos vertientes diferenciadas, los JRPG, de estilo japonés que se parecen al Anime con mundos muy coloridos y variados y personajes jóvenes e incluso adolescentes predefinidos que no podemos personalizar cuyas historias son lineales, por el contrario, los WRPG, de estilo occidental en el que diseñas tu propio personaje más maduro, con una estética más oscura, mundos más “realistas” y en el que se centra más en la libertad de moverse y explorar el mundo y no son tan lineales.

En este primer apartado citaremos las 2 principales sagas de JRPG que, aunque no fueron los primeros en aparecer sí que fueron los que impulsaron este género, las sagas de Dragon Quest de Enix y Final Fantasy de Square en los años 1986 y 1987 respectivamente, empresas que posteriormente se fusionarían creando así Square-Enix. Además de estas dos sagas también hay otros juegos destacables de este estilo como Chrono Trigger (1995) o Star Ocean (1996) basados puramente en las batallas por turnos.

Imagen del primer Final Fantasy (1987)
Imagen del primer Dragon Quest (1986)

En segundo lugar, hablaremos muy por encima de algunos juegos de WRPG. Este género inspirado principalmente en la atmósfera de Dungenos & Dragons, en la exploración del mundo oscuro que se nos ofrece con entregas tan señaladas y destacables como la saga de The Elder Scrolls (1994), la saga postnuclear de Fallout de 2008 (solo a partir del 3 ya que las 2 primeras partes pertenecían al sello de Black Isle Studios) de Bethesda Softworks o la saga de The Witcher (2007) de CD Project RED una desarrolladora independiente y europea.

Imagen de The Witcher 3 (2015)
Imagen de Skyrim (2011)

Al margen de estos dos tipos de géneros de juegos de rol también surgieron varios estilos diferentes como los RPGs de Acción/Aventuras, Tácticos y los MMORPGs

Los RPGs de acción/aventuras están basados en el control de un personaje con historias no muy lineales y mundo abierto donde puedas explorar realizando acciones de controles rápidos. Estos juegos son mucho más frecuentes en PCs que en consolas, aunque sin embargo la saga más popular e influyente pertenece a la compañía Nintendo y surgió en el año 1986 con la aparición de The Legend of Zelda, que nos narra las heroicas aventuras de un joven guerrero llamado Link que debe ayudar a la Princesa Zelda y derrotar a Ganondorf en un mundo llamado Hyrule. Sin duda alguna esta saga has sido de las más exitosas e influyentes de este género y cito personalmente, aunque no deba, una que a mí me gustó especialmente y que jugué de pequeño para Game Boy Color, The Legend of Zelda: Link´s Awakening DX (1998) y que espero con muchas ganas el remake para Swicht que saldrá al mercado el 20 de Septiembre de 2019. Otra saga exitosa de este estilo sería la de Diablo creada por Blizzard en 1996 que te permite elegir entre 3 tipos de personajes (guerrero, arpía o hechicero) o la saga de Kingdom Hearts de Square-Enix de 2002 donde manejamos a un personaje llamado Sora en mundos de Disney que han sido atrapados por la oscuridad.

Imagen de The Legend of Zelda: Link´s Awakening DX (1998)

Otra saga muy exitosa y con muchos títulos a sus espaldas es Pokémon creada por Game Freak en 1996. Somos un joven adolescente en un mundo dominado por unas pequeñas (y no tan pequeñas) criaturas llamadas Pokémon que debemos ir capturando y entrenando para conseguir medallas en los gimnasios y posteriormente derrotar a los entrenadores de la Liga Pokémon. Otro objetivo que tenemos es el de conseguir capturar a todos para completar la Pokédex aunque esta tarea después de cada generación será mucho más difícil dado que irán aumentando el número de criaturas y es que empezaron con 151 y ya van por 809 lo que supone un verdadero reto para el jugador.

Imagen de varias ediciones de Pokémon

Los juegos de rol tácticos también conocidos como TRPG son los más parecidos a los juegos de mesas ya que el jugador tiene que ir moviendo a los personajes sobre en un escenario en forma de tablero dividido en casillas para poder vencer a los enemigos que nos encontramos durante la aventura. Algunas entregas destacadas de este género es el Final Fantasy Tactics de 1997 o la exitosa saga de Fire Emblem estrenada en 1990, creada por Intelligent Systems y distribuida por Nintendo.

Con la explosión de Internet aparecieron los juegos de multijugador masivos en línea o MMORPGs. Consisten inicialmente en la creación de un personaje al gusto donde se tiene que elegir una raza, profesión y más aspectos. Una vez creado apareceremos en un mundo donde tendremos que conseguir experiencia para subir niveles enfrentándonos a otros personajes reales (Jugador contra Jugador) o contra enemigos que hay en el entorno (Jugador contra el Entorno), también tendremos que hacer misiones y aventuras, podremos formar equipos o clanes con otros jugadores para afrontar retos más difíciles donde en solitario no se pueden hacer. Algunos títulos muy destacados y jugados son Lineage de 1996 creado por NCsoft o World of Warcraft de 2004 de Blizzard Entertainment estos juegos llegaron a tener millones de usuarios jugando en línea y registrados. Una de la gran parte del encanto que tenía este juego era jugar con tus amigos a la vez y formar un clan, realizar misiones en conjunto, explorar el mundo, subir de niveles para ir mejorando tu personaje, conseguir algún vehículo ya sea una criatura o un aparato mecánico, comerciar con otras personas, desarrollar tus habilidades de lucha y profesiones para complementarte con tus colegas, etc… en fin, prepararse para optar a realizar los retos más difíciles de manera conjunta. Como aliciente también podían declararse guerras entre clanes realizando así batallas de dimensiones épicas.

Imagen de World of Warcraft (2004)

En conclusión, los RPGs son unos tipos de videojuegos que aglutinan a millones de jugadores por su fantasía, sus mundos imaginativos, por sus historias profundas, por la evolución de los personaje profesional y personalmente, por la exploración, por sus colores y sonidos, por las aventuras y sus retos imposibles, por las cientos de horas de dedicación y la atmósfera que se crea en tu salón de juegos que por un momento dejas de estar en tu casa para estar en ese mundo como un guerrero o un hechicero realizando tareas que te ha pedido un campesino que hagas a cambio de una pequeña recompensa, por esas increíbles bandas sonoras que a partir del momento que lo juegas ya serán parte de tu vida. Por todo eso y muchas otras cosas el RPG debe estar más en la actualidad que nunca para que se sigan creando grandes entregas. Es responsabilidad de todos, tanto de los diseñadores, exprimiéndose la cabeza innovando sin dejar de lado lo clásico, y de los jugadores, criticando cuando algún juego no sea todo lo bueno que desearíamos o alabando cuando se creen joyas imperecederas y que formarán parte de la de cultura del videojuego y del RPG para siempre.