Enemigos más implacables de los videojuegos

Si existe alguna manera muy efectiva de sacar de la zona de confort al jugador dentro del videojuego es con la introducción de enemigos que, intentan dar caza al jugador y no paran hasta haber visto realizado su cometido: acabar con nosotros. Porque todos tenemos derecho a sentirnos como Sarah Connor alguna vez en la vida.

Ya por ser verdaderas esponjas de balas, por su admirable insistencia, su imprevisibilidad o simple tozudez he reunido en esta lista los que a mi parecer son los enemigos más implacables (o cabrones si preferís) de los videojuegos.

Mr X y Némesis en la saga Resident Evil

Como no podía faltar, la saga Resident Evil siempre ha presumido de tener como protagonista al enemigo más imparable por antonomasia, los Zombies, pero son los experimentos secretos que se guarda Umbrella bajo el as de la manga los que nos suponen el verdadero reto. Y entre esos experimentos se encuentran los enemigos definitivos, los Tyrant.

Si algo ha sorprendido y gustado a los fans de la saga Resident Evil es la introducción de Mr X o Tyrant T-103 en la última entrega de Resident Evil 2 Remake con un planteamiento totalmente distinto a como nos lo encontramos por primera vez en el juego original y es que a diferencia de este, el comportamiento de Mr X ha cambiado, pasando de encontrárnoslo en momentos puntuales a ser un perseguidor constante desde la primera vez que nos lo encontramos en la comisaría de Raccoon City.

Porque Mr X, aunque su aparición se limite solo a ciertos escenarios, al igual que una máquina cuyo único objetivo es darnos caza, silencioso, nos perseguirá sin retroceder un solo paso, sin inmutarse siquiera bajo nuestros insistentes disparos.

Al igual que Mister X en Resident Evil 2 se trataba del prototipo de experimento Tyrant por parte de la corporación Umbrella, Capcom nos estaba preparando para lo que iba a venir en Resident Evil 3, el Tyrant definitivo, el Nemesis-T Type, más resistente, mejor armado y con mas mala leche que su predecesor, a todos se nos erizaban los pelos de la nuca cuando atravesábamos los silenciosos pasillos y calles de Racoon City y escuchábamos esa maldita frase…

“STAAARS…”

Porque estamos hablando del que posiblemente sea el enemigo más memorable de la saga Resident Evil, dispararle con armas que partirían en dos a una vaca, hacerle volar por los aires o quemarlo no parecía hacerle mella, siempre conseguía volver una y otra vez, cada vez más fuerte, cada vez más cerca de atraparnos… No puedo esperar a ver que hacen con él en un posible remake de Resident Evil 3 y espero que esta vez, a diferencia de Mr X, no existan zonas a las que él no pueda acceder y pueda atraparte allá donde vayas.

Big Daddies en Bioshock

Como ya sabemos, la ciudad sumergida de Rapture no es un sitio nada seguro, adictos al ADAM acechan en cada esquina esperando a saltar sobre nosotros como si de un jueves cualquiera al salir de la discoteca se tratase, para obtener siquiera una pizca de esa codiciada sustancia. Siendo un sitio tan peligroso sería muy imprudente dejar solas a unas adorables niñitas para que recolecten el precioso ADAM… así sería de no ser porque cuentan con la protección de verdaderas bestias metálicas, que no dudarán en lanzarse sobre ti a la mínima que mires mal a alguna de las little sisters.

Humanos ultra-mutados dentro de escafandras metálicas, los ya icónicos Big Daddies, cuyo único cometido es proteger a las little sisters de cualquier amenaza. Existen varios modelos, pero es el gorila (o señor Pompas como nos gusta llamarlos cariñosamente) el más memorable de todos ellos. Protegidos por lo que parece una impenetrable armadura y armados con un taladro mecánico capaz de perforar la piedra, atacarán y darán su vida para salvar a las little sisters, será decisión del jugador si quiere arriesgarse a un enfrentamiento durísimo contra estas bestias metálicas.

El Xenomorfo en Alien: Isolation

Tampoco puede faltar en esta lista el depredador más temible del universo y es que Alien: Isolation, fue una de las sorpresas más gratas para los fans de la temible criatura, siendo una de las sagas más maltratadas en lo que a videojuegos se refiere, Alien: Isolation apostó por una experiencia mucho más terrorífica que las otras entregas videojueguiles que la saga Alien nos había traído, mucho más centradas en la acción, acercándonos así a la tensión y el desasosiego que nos transmitía la primera entrega de las películas, dirigida por Ridley Scott, porque ahora somos nosotros los que recorremos con nuestro lanzallamas los oscuros pasillos de una nave, al acecho de un cazador infalible, dispuesto a darnos un besito.

Y es que uno de los objetivos que se propuso el equipo desarrollador fue recrear el comportamiento de la criatura de H. R. Giger lo más fiel posible al original y esto fue mediante la imposición una inteligencia artificial brillante para la criatura, que a diferencia de los comportamientos con rutinas pre-generadas para los enemigos como vemos en muchos otros surival horror, haciendo que les perdiéramos el miedo una vez nos aprendemos dichos patrones. El comportamiento del Xenomorfo se concebió con la intención de ser lo menos predecible posible para el jugador, haciendo que la criatura esté constantemente dándonos caza, aprendiendo de la manera en que le hacemos frente y acercándose a nosotros de la forma más óptima posible, de verdad se siente como una criatura viva y no un simple enemigo que sigue una ruta, haciendo imposible perderle el miedo.

Allen O ‘Neil en Metal Slug

De todas las temibles máquinas de guerra que aparecen en la saga Metal Slug ¿qué puede tener de especial un simple hombre sin camiseta? Ya te lo digo yo, su enorme devoción al ejército de Donald Morden. Y es que Allen O ‘Neil es un enemigo recurrente a lo largo de toda la saga.

Conocido como “el inmortal de la armada rebelde” se trata del soldado más confiable de Donald Morden se ve que le encanta el fragor de la batalla, ya que no dudará en intentar detenernos a la mínima que tenga oportunidad, de una manera muy chulesca. Su devoción es tal que ni siquiera la muerte puede pararle y volverá una y otra vez al cabo de las entregas de Metal Slug. Nos vemos en el infierno Allen…

The Hunter en Dead Space

Volvemos al horror espacial, los que hemos jugado Dead Space sabemos de primera mano la agresividad de los enemigos de este juego, los necromorfos, muy pocas probabilidades tendríamos de sobrevivir en la estación espacial Ishimura de no ser por el amplio arsenal del que disponemos, que nos permite acabar con ellos de la única forma posible, desmembrando a esos cabrones.

Pero, ¿qué ocurre cuando nos presentan un enemigo al que no podemos matar? Pues nos toca ser creativos e improvisar un poco. Aquí entran “The Hunters”, necromorfos biológicamente alterados con la capacidad de regenerarse. Hasta ahora cortar las extremidades a los necromorfos nos sacaba siempre del apuro, pero contra estos enemigos la táctica de siempre tan solo hacía retrasarles, incansables volvían a por nosotros una y otra vez, tan sólo nos quedaba huir…

Pyramid Head en Silent Hill 2

Dicen que el peor enemigo es uno mismo y eso que se lo pregunten a James Sutherland. Aunque se haya bastardizado mucho su figura, a esto ayudó en parte entregas más mediocres de la saga como Silent Hill Homecoming o la película homónima del año 2006, alejándolo del significado que se le dio originalmente a este enemigo, la representación de la culpa de James, el odio, la violencia, el castigo… los pensamientos más oscuros que todos guardamos bien hondo en el subconsciente y ya sabemos que estos siempre vuelven…

Y es que todos los enfrentamientos contra Pyramid Head se desarrollaban en espacios angostos en los cuales sólo podíamos hacer dos cosas, huir y gastar munición, a este desasosiego ayuda sobre todo su maravilloso diseño, que nos transmite en todo momento una sensación de malestar e incomodidad.

“Misty day, reminds of the judgement”

Scissorman en Clock Tower

Ahora toca todo un clasicazo de los juegos de terror donde los haya y dentro de este su antagonista más memorable, Scissorman o Bobby Barrows, hijo de la familia Barrows, un crío de 8 años fruto de un pacto con el demonio, con mucha mala leche, cuya diversión principal era perseguir a sus pobres víctimas con un par de tijeras gigantes.

Lo gracioso de Clock Tower era que no podíamos hacer otra cosa más que huir de él cuando lo encontrábamos, lo que hacía aterrorizarnos cada vez que oíamos ese clack-clack de sus enormes tijeras. Aunque lo más terrorífico de todo era el conjuntito tan desfasado que se gastaba el amigo.

El tendero de Spelunky.

Y dejamos lo peor para el final, porque no hay nadie más terrorífico y capaz de las peores cosas que alguien al que le debemos dinero, y créeme, los tenderos en Spelunky no perdonaban, ni olvidaban…

Si se nos ocurría robar alguno de los objetos que encontrábamos en las tiendas a lo largo de los niveles, nos habíamos ganado un enemigo para el resto de nuestras cortas vidas, armado con una escopeta y una impredecibilidad asombrosa nos esperaría uno de ellos al final de cada nivel, sólo siendo posible librarse de dos formas, acabando la run o muriendo, casi seguro que sería de la segunda forma.

Y esos han sido a mi parecer de lo peorcito que te puedes encontrar en un videojuego. ¿Creéis que me he dejado alguno importante? Sed libres de comentar más abajo los que para vosotros son los enemigos más implacables de los videojuegos.